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jueves, 12 de agosto de 2010

Triste noticia, Rosalba

Esto me contestó Javier Brand Rivera:
Fátima, hija de Lucía Piedrahíta, educadora, ambas fueron llamadas a la Casa del Padre. De esa familia están Saray, Noemi, Parmenio, Argiro y Adolfo Carrillo Piedrahita.

domingo, 4 de abril de 2010

Desatrásandome 4

Gabrielito:
Vi tu foto y estás de maravilla, pero creo que todos queremos verte ya criadito como lo hizo mi querido monaguillo.
Rosalbita:
Yo estaba allá en Sopetrán cuando se quemó el almacén de Cepillo y Jesús Vieira estaba vivo. Figúrate que no perdí ningún episodio de ese incendio, lo que sí te digo, es que siendo tan niña, me asombró la solidaridad de la gente que como tú dices, llegaban con ollas, potes lo que estuviera a mano para apagar las llamas, es decir, que con amor, todo se puede. Yo vivía en la plaza frente a Cepillo. Espero que tú también mandes una foto para ver si me acuerdo de ti. ¿Te acuerdas que cerca de ti había una chica llamada Marta que fue reina de Sopetrán también?, pero no me acuerdo el apellido.
Acuérdate Carmen Cecilia que te dije que iría por partes en la foto, para mostrar toda la metamorfosis, hoy pongo una foto de 1959, tenía 13 años voy en compañía de una sopetranera. Carlota Gaviria Jaramillo, mi madre.


Carlota Gaviria de Escobar y su tercer hijo, Gabriel Escobar Gaviria

El sardino, un poco orejoncito, pero no está mal del todo. Espero encontrar una foto intermedia entre esa edad y la actual para no hacer muy largo el proceso. Que Raúl no mire mucho el saco porque de pronto lo reconoce, pues su mamá Lucina cuando la ropa les quedaba pequeña a Raúl y a Claudio se la llevaba a mi mamá para que vistiera sus cachifos que eramos más pequeños que los Tamayos. 
Les anticipo que Luz Marina Tavera, del equipo de trabajo, me contó la muerte de Cepillo, Pero me confié en la memoria y cuando la fui a escribir me faltaban detalles. El martes que voy a comprarle las pulpas en la Mayorista, me voy de cuaderno y bolígrafo para que me la vuelva a contar. Ella es muy querida y me repite la historia.
A ver, Rosalba, cuadrése pues pa la foto que ya la pidieron. Mientras tanto que alguien nos cuente sobre Marta, la reina.
Javier Brand me está debiendo los datos de Rosalba Villa, la concejala, homónima de Rosalba, la que ya conocemos.

domingo, 14 de marzo de 2010

Viaje de recuerdos de 45 años

De Rosalba Villa
Cuán grande ha sido mi alegría, Abel, al recordar y ver las calles de mi amado Sopetrán en donde nací en 1951. Salí de allí en el 59, pero aún recuerdo cada una de las casas en que viví, sus calles empedradas, sus olores, su cielo azul, salpicado de nubes blancas.
Recuerdo cómo los domingos se llenaba la plaza de campesinos que llegaban a vender sus frutas y sus vegetales, producto de una tierra esplendorosa. Llegada la tarde deberían regresar a sus hogares, pero no sin antes pasar por la cantina para tomarse unos cuantos aguardientes y olvidar así el calor del día. Si el dinero no les alcanzaba, pues sus canciones de despecho escuchadas en la victrola arrancaban no sólo los hilos de sus corazones, sino también el haber de sus bolsillos, era ése el momento de ir a visitar a mi padre en su joyería de la esquina opuesta para empeñar lo único que les quedaba: su revólver. Bebían un poco más, decía mi padre, unos cuantos gritos a su partido favorito, sin medir las consecuencias y de nuevo al labrado de sus tierras. Te contaré en otra oportunidad el incendio en el almacén de Cepillo. Gracias, Abel, por permitirme viajar por mis recuerdos. Por favor corrige mi ortografía y puntuación pues va para 45 años de no ver ni hablar mi idioma.
Estimada Rosalba:
Tendremos que empezar por desenredar familia pues mi abuelo se llamaba Jesús Gaviria Villa. En la década del 50 quedaban allí sus hermanos, que nombraré en orden de partida hacia la eternidad, Raquel, Sixta Tulia (mi madrina), José Luis (a quien todos llamaban el doctor Gaviria, pero nadie sabía en qué era doctor, hasta llegaban con enfermos a la casa para que les recetara. Yo supe que era ingeniero cuando yo mismo iba a empezar ingeniería), Ester (maestra Jubilada), Tina (la esposa de Pedro Vieira y madre de Alicia y Félix) e Inés, (murió a causa de una fractura en el fémur, a mí me tocó recogerla en la iglesia cuando cayó, eso fue en noviembre de 1969). También vivían en aquella época, aunque no en Sopetrán Enrique (fundador de la Cacharrería Sagave, hoy Almacén Sagave), Carmen Emilia (la madre de los tres sacerdotes González Gavirias de quienes ya empezamos a contar las historias) y una monja que murió en clausura y de cuyo nombre no me acuerdo (ya la había mencionado).
Como le dije a Carmen Cecilia, en este blog aparezco con cuatro nombres y los explicaré pues ya había prometido empezar a contar mis propias historias.
Mi nombre de pila es Gabriel Escobar Gaviria, hijo de Gonzalo y de Carlota, hermano de María Elena, de Luis Gonzalo, de Jorge Mario y de Juan Diego.
Sófocles y Abel Méndez son dos seudónimos literarios. Con el primero escribo desde hace 18 años la columna Gazapera en El Espectador de Bogotá. Con el segundo escribí durante 13 años la columna Vista de lince en El Colombiano de Medellín y desde hace 15 la columna Taller del idioma en El Diario del Otún de Pereira. Cuando me suspendieron la columna en El Colombiano nació El Blog de Don Abel, dedicado principalmente a la corrección idiomática. La razón de esos seudónimos era para no revolver mi condición de empleado público de una empresa de servicios públicos, con unas columnas de crítica. Cuando dejé de ser empleado público, por mi jubilación, quise desaparecer a Sófocles y a Abel Méndez y no me lo permitieron en los respectivos periódicos porque dizque ellos (Sófocles y Abel) saben más español que yo, así que yo seguí con la ingeniería y ellos con el idioma.
Tiromalo fue el apodo que me pusieron en la Universidad Pontificia Bolivariana cuando empecé ingeniería eléctrica en 1966, dizque porque mis chistes eran muy malos. Todavía se ríen de ellos.
Tú y yo coincidimos en Sopetrán en las vacaciones de julio y de diciembre, entre 1951 y 1957, después de 1957 mis viajes a Sopetrán fueron más escasos.
A raíz de este blog empezaré una visita mensual a partir de abril, pues este blog será conocido por el mayor número posible de sopetraneros en cualquier parte del Mundo donde se encuentren.
Hoy está en Sopetrán, por razón de las elecciones, Javier Brand Rivera, uno de los miembros del equipo de este blog, es de tu edad y vivió en la última casa del casco urbano enseguida del tanque del agua y enseguida de la casa que fue de mis tías donde quedaba el cuido ahí al frente de la propiedad de Primitivo Cañola.
Otro de los miembros del equipo vive en Sopetrán: el profesor José Aníbal Rivera.
Desde ya me pongo a tu disposición para lo que necesites de Sopetrán en mis viajes mensuales, como averiguar por alguien, tomar una foto determinada y publicarla en el blog, para ver cómo está hoy en día algo de interés.
Yo recuerdo que el almacén de Cepillo se incendió, pero desconozco detalles porque yo ya no vivía en Sopetrán y lo que supe fue por comentarios de la familia y por lo que salió en El Colombiano, así que bienvenida esa historia del incendio.