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jueves, 9 de diciembre de 2010

Graduación de los bachilleres de la
Institución Educativa José María Villa

Darío Sevillano Álvarez



El sábado 4 de diciembre del año en curso, fui invitado a los grados del Colegio José María Villa en el coliseíto del plantel, encontré las siguientes realidades:

 
El ambiente era de fiesta, la decoración del espacio era una réplica del Puente de Occidente, construido por el Ingeniero José María Villa, nuestro ilustre paisano y familiar.

Los familiares de los cien alumnos que se graduaban empezaban a llenar los espacios.

En la mesa principal, estaban los trofeos, las menciones de honor, los regalos y los diplomas.

Los emblemas universales del unos grados, tampoco podían faltar.

Los rincones, anunciaban el espectáculo.

La profesora Liliana Araque Carrillo, una de las presentadoras, se alista para dar inicio.


 
 
Los cien graduandos llegan a los escaños y se sitúan en sus puestos.

Los presentadores del acto, el Señor secretario, don Javier Arango y la profesora Liliana, anuncian la interpretación de los himnos.

Ahora todos nos sentamos, para escuchar las palabras del señor rector, nuestro ilustre amigo y alumno, el doctor Arsenio Marín Correa.

Entra en el recinto su señoría, nuestro alcalde, el doctor Wílmar Villa Guerra.

Seguidamente se dirige al público.

El audio, es manejado por el señor bibliotecario, don Jairo Crespo.

Se entregan las menciones de honor.

El honorable Concejo Municipal, se vincula y en estos momentos se dirige a los asistentes, el señor presidente de la corporación, Luis Fernando Osorio.

Los demás concejales están leyendo unas menciones de honor y entregan unos regalos.

Continúa la entrega de menciones y de regalos.
 
 
 

Este Joven estudiante, fue el más galardonado.

El señor secretario toma el juramento a los estudiantes.
 
 
 

Como punto final se entregan los diplomas.

Sopetrán, diciembre 4 del 2010.
*

domingo, 5 de diciembre de 2010


Graduación de los tecnólogos en
Educación
de la
Normal Santa Teresita

Darío Sevillano Álvarez


El 3 de diciembre del año en curso, nos reunimos en el coliseo municipal, con el fin de asistir a la graduación de los tecnólogos en educación de la Normal Santa Teresita. Nuestras cámaras, se recrearon de la siguiente forma:

El señor rector de la Normal, mi alumno predilecto de la escuela primaria, la psicóloga y su secretaria, se disponen a empezar el acto.

El coliseo, próximo a su inauguración, se está llenando de los graduandos y de sus familiares.

Los alumnos entran en parejas, muy bien entrenadas.
 

 
Se colocan en los laterales para ser graduados.

Como el señor Alcalde tuvo que cumplir con una diligencia de carácter ineludible, me delegó como su representante.

Dos aspectos del momento en que me dirigía al público en nombre de su señoría.
 

En estos dos espacios estaban los familiares de los graduandos.
 

La secretaria lee el acta de graduación. Mientras los miembros de la mesa directiva escuchan atentamente.

Los alumnos responden al Juramento del Buen Maestro.



El señor Rector nos muestra uno de los diplomas. Y cada miembro de la mesa, entrega una cantidad de ellos.
 
 

El joven saxofonista Alexánder hace las delicias del público, con varias interpretaciones de jazz mientras entregan los diplomas.
 


Después de la entrega de diplomas, Alexánder siguió deleitando al público, con las notas de su pipa.
 

 
Seguidamente, se hicieron unas menciones de honor y se rifaron algunos regalos, en donde se incluyeron dos que el señor Alcalde ordenó.
 
 
 

Los graduados ofrecen a sus familias sus triunfos y luego posan para una fotografía colectiva, que seguramente será histórica.
 

Dos aspectos que muestran el júbilo que produjo la graduación.
 

Como punto final, nos deleitamos con un bufé preparado por doña Margarita Rosa Luján, alma y nervio de todo lo que ocurre.

Aspectos que mostraba la mesa, en donde estaban colocadas las viandas.

 
Los sentidos del gusto, el olfato y la vista, se deleitaban suavemente.
 

 
Lo único que hacía falta, era un buen apetito.
 

Así llegamos al final.
 

Sopetrán, 3 de diciembre del 2010
*

viernes, 3 de diciembre de 2010

Carrasquillas Peñas


Hola ! !
Yo soy Jorge Enrique Saucedo Berón; hermano de quien te alguna vez colaboró con las notas acerca de Fray Alberto González Gaviria en Cali, y de Juan Vicente, tu amigo en Bogotá.
Mirando discos viejos, me topé con el nombre de Ramón Emilio Carrasquilla Peña, componente del nunca igualado Dueto de Antaño. Supe que nació en Sopetrán, y entiendo fue descendiente de Don Tomás Carrasquilla. Mi papá se llamó José Ramón Saucedo Carrasquilla nacido en Cali el mismo año de Ramón Carrasquilla Peña, y alguna vez, mi Tío Antonio Saucedo Carrasquilla, me dijo que “los Carrasquilla Peña eran sus parientes”, pues algún Carrasquilla extravió sus caminos de Antioquia y vino a parar al Valle del Cauca.
Si, por favor conoces de pistas que me ayuden a descifrar esa rama de mis Carrasquillas antepasados mucho lo agradecería.
JESaucedo.  


Estimado Jorge Enrique:
Por tu carta veo que los tres Saucedos Berones con los que he tratado son del mismo corte: buenas personas.
Me alegra sobremanera que el blog en el que ya uno de tus hermanos, Ramón Alejandro me ayudó te hubiera dado la iniciativa de encontrarte posiblemente con algunos de tus parientes y que ese parentesco pase por nuestro hermoso pueblo Sopetrán a orillas del río que casi naciente pasa por tu ciudad de Cali y forma ese hermoso valle que es tu departamento.
Envío copias de este correo a Ramón Elejalde Arbeláez, gran conocedor y coleccionista de la música del Dueto de Antaño, a Hugo Álvarez Restrepo, coleccionista de música antigua, a Luis Fernando Múnera López, genelogista del blog Los Gavirias de Sopetrán y a nuestro camellador compañero de labores en el blog e historiador de Sopetrán Darío Sevillano Álvarez. Espero que tu reencuentro con tu familia paisa sea fructífero y en caso de resultar negativo, Sopetrán y el blog siempre estarán de brazos abiertos para una familia caleña tan especial como la de ustedes.
Gabriel Escobar Gaviria
Los Gavirias de Sopetrán


miércoles, 1 de diciembre de 2010

Darío Sevillano, consultor

Tempranito compre el diario El Espectador porque tenía la corazonada de que el columnista Sófocles le había consultado algo a nuestro camélido compañero acerca de los nombres de los músicos. No me falló la intuición, ni la sabiduría de nuestro reportero gráfico e historiador. Dios conserve a esta lumbrera por muchos años, para bien de nuestro pueblo. No sólo agua guarda un camello en la espalda.